Nuestras cervezas artesanas

EL ORIGEN

La marca CEREA es una empresa cervecera familiar creada en Mediana de Aragón (Zaragoza), a orillas del río Ginel. Muy cerca de Mediana, en una elevación sobre el río Ginel, se encuentra el yacimiento ibero de Los Castellazos, destruido por César el año 49 antes de Cristo tras su victoria en Ilerda sobre Pompeyo. Este yacimiento ha sido estudiado por el doctor Manuel Martín Bueno y excavado por la doctora Elena Maestro Zaldívar. Presenta dos niveles de ocupación: un asentamiento de la Primera Edad del Hierro; y una ciudad ibera en la frontera entre la Iberia, la Celtiberia y la Sedetania, que se desarrolló entre los siglos III-I antes de Cristo. Los materiales encontrados se conservan en la Sección de Arqueología del Museo de Zaragoza.
CEREA nace con la voluntad de ofrecer un producto innovador, natural y de elaboración casera. Nuestro entorno nos proporciona en abundancia todos los productos necesarios para la elaboración de nuestras cervezas: cereal y agua del río Ginel. Con estas materias de alta calidad y un trabajo cuidadoso y entusiasta, obtenemos esta bebida que ya los pueblos iberos que habitaban nuestra zona fabricaban y bebían, y que ellos llamaban “Cerea”, cerveza que conocieron los romanos cuando llegaron a la Iberia. Nosotros continuamos con esta tradición elaborando nuestra cerveza “a la antigua”, con tranquilidad y paciencia, dejando que se asiente el poso del tiempo. Por eso nuestras cervezas son naturales, sin pasteurizar y maduradas en botella durante al menos dos meses.
Dos de nuestras cervezas hacen referencia al mundo ibero:

cervezas epona

cerveza epona

Diosa de los caballos, la fertilidad, la naturaleza. Estaba asociada al agua, a la curación y a la muerte en cuanto guía de almas. En Hispania se la adoraba como diosa de la abundancia y la prosperidad. Uno de sus atributos era una cesta llena de cereales.

Cerveza estilo Pale Ale inglesa, que hace referencia al color pálido de ésta, de cuerpo ligero, aroma floral y bajo contenido alcohólico.

cerveza Aratikos

Yacimiento celtíbero que fue poblado desde el siglo VI antes de Cristo hasta los siglos II-I antes de Cristo y acuñó moneda propia. Situado en el cerro Castejón en El Romeral de Aranda de Moncayo (Zaragoza). El nombre Aratikos que se lee en las monedas encontradas ha permitido identificar este asentamiento con la ciudad celtíbera de Aratis. Entre los objetos encontrados caben destacar los cascos de bronce del tipo hispano calcídico.
Cerveza estilo Pilsen de color pálido y bajo contenido alcohólico (entre 4,5 y 5,5%), secas de sabor, con buen carácter maltoso y aroma a lúpulo.

cervezas aratikos

Proceso de fabricación

Proceso Molido

cerveza artesana molido

El propósito principal que juega el proceso de molienda es la separación, en la malta, de la cáscara del grano.
La malta es comprimida entre dos cilindros pero evitando destruir la cáscara, ya que ésta juega un papel importante en el proceso de separado y lavado del grano
La malta se debe moler, pero es preferible haberla molido el día antes y, mejor, en otro sitio, ya que el polvillo de la malta es un feroz contaminante del mosto.

Proceso Maceración

cerveza artesana maceración

En esta fase vamos a mezclar el agua con el grano, de modo que por la acción de unas enzimas, los almidones de la malta pasan a azúcares fermentables, que luego se comerán las levaduras.
Esto se va a conseguir mediante una infusión simple, mezclando agua caliente y malta, manteniendo la mezcla en una temperatura de unos 65º/68º C, durante un tiempo determinado.
La “cama de grano”, consiste en que durante el tiempo de macerado se forma una estructura con las cáscaras de la malta y los fragmentos de grano, a través de la cual luego discurre el mosto y se va lavando.

Proceso Cocción

cervezas artesanas coción

Ahora tenemos la cocción del mosto, que nos permite un descanso en el proceso. Se coloca la olla, tapada, sobre el fuego, y se mantiene tapada hasta que rompa a hervir. Cuando empieza a hervir es el momento en el que se añade el lúpulo en las dosis establecidas en la receta
Se va añadiendo el lúpulo en el tiempo y peso especificado en la receta.
Cuando pase el tiempo de hervido podemos considerar que está listo, por lo que se apaga el fuego y se hace el remolino, es decir, se agita rotatoriamente el mosto hirviente con una cuchara larga para formar un remolino, con lo que se consigue que todo lo que hay flotando se deposite en el fondo de la olla, en un montoncito en el centro.

Proceso Enfriado

cervezas artesanas enfriación

Hemos dejado el mosto en la olla a más de 100º C y hay que pasarlo en el mínimo tiempo posible a una temperatura entre 20 y 25º, lo que puede ser difícil, veamos.
Los motivos de un enfriamiento rápido son muy variados y los iremos descubriendo conforme avancemos. Cuanto más rápido enfriemos mejor de aspecto y sabor va a quedar la cerveza. Además, tengamos presente que las levaduras son organismos vivientes, y si las echamos en un líquido a cien grados morirán.

Proceso Fermentación

cervezas artesanas fermentación

Empezando por el fermentador, si usamos el cubo de polipropileno, que esté bien limpio. Un rato antes le echamos un cazo de agua hirviendo y lo tapamos, con eso debería bastar para tener un ambiente bastante aséptico.
El proceso no tiene secreto, metemos el cazo en la olla del mosto y lo echamos al fermentador, pasando por el colador, en este momento viene bien que se airee el mosto, y que caiga. Al principio no colaremos gran cosa, pero conforme nos acerquemos al fondo saldrá más poso.
Cuando esté todo el mosto en el fermentador es el momento de echarle la levadura, y remover con el cucharón, a fin de oxigenar el mosto para que las levaduras arranquen con fuerza. Cuando terminemos de oxigenar se tapa el fermentador, colocándole el airlock, o el dispositivo higiénico de extracción de CO2 que hayamos adoptado.

Proceso Filtrado

cervezas artesanas filtrado

El mosto de manera natural va filtrándose y limpiándose con la propia cascara del grano con el fin de minimizar los posos o sedimentos de la cerveza

Proceso Embotellado

cervezas artesanas enbotellado

Ha transcurrido una semana desde que las levaduras han estado actuando duramente para convertir el azúcar en alcohol (que está en el fermentador) y CO2. La cerveza no tiene gas, pero no es ningún problema sin solución.
Lo que se hace es añadir un poco de azúcar a la cerveza en el momento de embotellar, de modo que las levaduras que quedan en suspensión se la coman, generando una cantidad despreciable de alcohol y el CO2 necesario para que tenga gas la cerveza.
Tenemos las botellas a un nivel más bajo que el del fermentador con la cerveza almibarada, hacemos el sifón y llenamos las botellas, procurando no oxigenar ni agitar la cerveza. Se debe colocar el tubo de salida del sifón en el fondo de la botella.